Dejar de fumar - Beneficios de dejar de Fumar
Si se está planteando dejar de
fumar,
probablemente querrá conocer algunas buenas razones que le
ayuden a decidirse. Sabemos desde hace mucho tiempo que el tabaco tiene
efectos muy nocivos para la salud del fumador. En 1990, el informe Surgeon
General de EEUU detallaba esos conocimientos.
Además, en los últimos
años ha habido un gran desarrollo en la
descripción de
los beneficios asociados a la reducción del consumo de
tabaco.
Dejar de fumar produce un aumento
en la expectativa
de vida para ambos sexos, independientemente de la edad que se
tenga. Los ex-fumadores tienen menos problemas de salud que sus
antiguos compañeros, los fumadores. Tienen menos
riesgo de padecer enfermedades coronarias
(infarto de miocardio) y accidentes
cerebrovasculares; presentan
menos complicaciones en la postcirugía
coronaria; la
morbi-mortalidad
por EPOC es menor y también hay una
disminución en el riesgo de padecer cáncer,
sobre todo de
pulmón. Tampoco hay que olvidar el gran beneficio que supone
para el feto el que la mujer embarazada no fume, sobre todo
durante el primer trimestre del embarazo.
El objetivo de todo fumador tiene que ser
siempre dejar de fumar completamente,
aunque es cierto que reducciones parciales del
consumo de
cigarrillos también producen una disminución de
los
riesgos asociados.
Los beneficios indudables de dejar el tabaco
se
acompañan
de algunos inconvenientes, derivados básicamente del
síndrome de abstinencia que padece todo fumador que deja de
serlo. Estos inconvenientes son menores y tienen un peso escaso al lado
de las enormes ventajas, en términos de salud y bienestar.
Morbi-mortalidad general
Las primeras y más evidentes ventajas de
dejar
de fumar se demostraron sobre la mortalidad general
de los ex-fumadores en comparación con los fumadores.
Tras 10-15 años sin fumar, el riesgo de
muerte del ex-fumador se llega a igualar con el del no fumador.
Los beneficios de dejar de fumar
son inversamente
proporcionales a la duración del hábito y la
intensidad del mismo, y directamente proporcionales a la edad en que se
deje de fumar. Se observan en cualquier franja de
edad, por ejemplo, la probabilidad de muerte para un hombre
fumador de más de 20 cigarrillos al día que
abandona el hábito a los 40 años es de 0.07
(contra 0.14 para el que sigue fumando).
Se ha visto que los hombres y mujeres que dejan de fumar
entre los 35 y 39 años de edad, presentan una ganancia en la
expectativa de vida de 5.1 y 3.2 años respectivamente,
mientras que los que dejan de fumar entre los 65 y 69 años
tienen una ganancia de 1.3 y 1.0 años
respectivamente. Una reducción del 40% de fumadores
en España podría traducirse en
una ganancia total de más de 57.000 años de vida.
Respecto a la morbilidad, el fumador que abandona el
tabaco experimenta muy rápidamente una mejoría
sustancial de su calidad de
vida, con un significativo aumento de su tolerancia al
ejercicio y de sus capacidades gustativa y olfativa. Dejar de fumar
también se traduce en una disminución
significativa del número de hospitalizaciones, tanto en
hombres como en mujeres, siendo más acusada la
reducción en la franja de edad que va entre los 45 y los 64
años. Además, los fumadores que abandonan el
hábito presentan hasta un 50% menos de bajas laborales, un
20% menos de días perdidos por enfermedad y un 33% menos de
visitas al médico.
Complicaciones cardiovasculares
La enfermedad arterial periférica
y la enfermedad coronaria están
claramente relacionadas con el tabaco. Se ha
demostrado que el riesgo coronario (infarto de
miocardio)
se reduce ya en los primeros años de abandono del tabaco.
Además, esa reducción del riesgo va
aumentando a
medida que pasa el tiempo, tanto en hombres como
en mujeres. También se ha demostrado que tras dejar de fumar
se disminuye la mortalidad postinfarto, la aparición de
recidivas de infarto y la aparición de angina.
Otros beneficios derivados de dejar de fumar que se han
podido demostrar son la
regresión de las placas arteriosclerosas, modificaciones
favorables del perfil lipídico, del funcionamiento
plaquetar, del nivel plasmático de agentes antioxidantes,
del perfil tensional y del estado de estimulación
adrenérgica.
Respecto al accidente vascular
cerebral, también se ha constatado que entre los
ex-fumadores hay una reducción
significativa de los casos de ictus isquémico y
hemorrágico, así como una
clara mejoría en la perfusión cerebral
entre los fumadores
mayores que abandonan el hábito.
Complicaciones respiratorias
La enfermedad respiratoria más importante
asociada al tabaco es la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC).
En contraposición, dejar de fumar tiene efectos
beneficiosos sobre el
declive de la función respiratoria con la edad. Entre 4 y 8
meses después de dejar el tabaco ya se puede
observar una
mejora equivalente a una ganancia de 75-150 mL de capacidad pulmonar.
Los fumadores
experimentan una disminución anual de la capacidad pulmonar
de
54 mL al
año, mientras que en los ex-fumadores dicha
reducción es solo de 31 mL al año.
Los beneficios de dejar de fumar se
observan claramente en la
disminución de tos y expectoración.
Además, se evidencia una
mejora de la respuesta inmunológica, lo que se traduce en
una menor incidencia de infecciones respiratorias.
Cáncer
El cáncer tabaco-dependiente más
estudiado es el broncopulmonar. En el ex-fumador el riesgo de padecer
este tipo de cáncer se sitúa entre 4.7-8.9,
mientras que en el fumador se sitúa entre 10.9 y 21.3.
Los beneficios del abandono del tabaco
también se han demostrado en el caso del cáncer
de laringe, cuya reducción de riesgo se sitúa
entre un 25% y un 50% en comparación con el fumador
habitual. También se reduce la probabilidad de
padecer otros tipos de cáncer como el de
cérvix,
vejiga,
esófago, boca y páncreas.
Embarazo, parto y menopausia
El principal beneficio durante el embarazo se da en el
peso
del recién nacido, que es menor entre los hijos de las
fumadoras. En este caso,
los beneficios únicamente se obtienen con la
cesación completa, y no se observan cuando simplemente hay
una reducción parcial del consumo.
Con el abandono del hábito también
se reducen el riesgo de embarazo extrauterino y de prematuridad. Por lo
que se refiere a la menopausia, en las fumadoras la edad de
aparición se adelanta de 1 a 2 años, mientras que
en
las ex-fumadoras el adelanto es de solo unos pocos meses.
Otros
Hay muchos más beneficios para la
salud derivados
de dejar de fumar. Los más
importantes son la
disminución de la probabilidad de
padecer úlcera
péptica, y una menor tasa de
complicaciones en cirugía general y ortopédica.
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